Remedios caseros para prevenir el asma

El asma es una enfermedad de orígenes respiratorios, que ocasiona problemas de estrechamiento a nivel bronquial y músculos que revisten al mismo. El ataque de esta enfermedad provoca inflamación en las vías respiratorias, provocando así, secreciones mucosas exageradas. La causa exacta de esta enfermedad no se conoce.

Los síntomas más comunes del asma son: respiración dificultosa, tos, sibilancias, dificultad para dormir, aumento de la secreción mucosa, sensación de opresión en el área del pecho, palpitaciones elevadas, dificultada para dormir, entre otros.

Con el fin de  ayudar a prevenir este mal en la salud, hemos decidido presentarte una serie de remedios caseros para prevenir el asma. Recordando que los efectos de estos remedios son enteramente preventivos, por tanto, solo ayudan a disminuir la probabilidad de sufrir un ataque de asma.

1. El café

Si el ataque de asma se presenta y no cuentas con el inhalador a mano, puedes de inmediato tomarte dos tazas de café. Su componente principal –cafeína- reduce temporalmente los síntomas. Las contradicciones de este remedio casero va dirigido para las personas que sufren de problemas cardíacos, presión alta o bien, si se está ingiriendo teofilina. De ser estos últimos tu caso, no es recomendable beber demasiado café.

2. Aceite de eucalipto

Basta con humedecer una servilleta y colocarla a la par de tu cama como método de precaución.  Toma en cuenta que el aceite de eucalipto jamás lo debes ingerir, mucho menos debes aplicar a tu piel directamente. Es importante que este tratamiento no esté a la alcance de los niños.

3. La cebolla y el ajo

Se ha descubierto que las propiedades tanto de la cebolla como del ajo pueden reducir los diversos síntomas del asma. La cebolla contiene quercetina, un flavonoide que se ha comprobado podría disminuir la frecuencia de los ataques de asma. Por eso es ideal que a las comidas le agregues cebolla y ajo.

La cebolla y el ajo

Consejos para controlar el asma a largo plazo

  • Eliminar la leche
  • Disminuir las proteínas
  • Ingerir solo frutas y verduras orgánicas
  • No utilizar aceites vegetales poliinsaturados