Cómo aliviar el dolor de garganta con prácticas comunes

El dolor de garganta produce irritación, dolor e incomodidad. Puede ser producido por una infección bacterial, viral o incluso una lesión. Cuando el origen de la afección es de bajo riesgo esta suele desaparecer en dos o cuatro días. Sin embargo, las molestias son incómodas y poco difíciles de ignorar, por eso para aliviar el dolor de garganta con prácticas comunes desde el hogar es recomendable seguir estos consejos.

Consejos para aliviar el dolor de garganta  

1. Descanso adecuado
Dormir adecuadamente en el día puede ser de gran alivio, además, se debe procurar mantener una rutina de sueño por la noche. Cuando se padece de dolores de garganta es beneficioso dormir entre 11 y 13 horas.

2. Beber líquidos abundantes
Por supuesto, no cualquier líquido es recomendable. Uno de los mejores aliados para aliviar el dolor es el agua, ésta ayuda a eliminar las secreciones que se acumulan en la garganta. Además, cuando el agua se bebe caliente puede eliminar la irritación que se experimenta en esta zona. En el caso de los hombres se recomienda beber no menos de 3 litros de agua al día, en mujeres 2.5 litros.

Se debe evitar el café cuando se presenten síntomas de resfriado o deshidratación. Sucede que el café actúa como un diurético, es decir, provoca que el cuerpo sienta la necesidad de eliminar líquidos. Por el contrario, es ideal ingerir bebidas con niveles altos en electrolitos. Estas bebidas ayudan a reponer azucares, minerales y sales, esto es ideal para combatir el dolor de garganta.

3. Tomar una ducha
Procurar que estos baños sean con vapor. Este acto no solamente ayuda a la higiene del cuerpo, sino también, el vapor tiene la capacidad de aliviar el dolor de garganta. Por supuesto, esta práctica debe ser acompañada de los pasos anteriores.

4. Ingerir vitamina C
Esta es la vitamina principal para combatir el dolor de garganta y el resfriado desde el hogar. La Vitamina C tiene efectos antioxidantes, eso significa que protege a las células que han sido dañados por el cambio de los radicales libres. Otros alimentos que tienen este mismo efecto son: el té verde, las pasas, las nueces, manzanas, arándanos, los alcauciles y los porotos.